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12 de septiembre de 2013

PAN DE PITA


El Pan de Pita es un tipo de pan plano cuyo origen se sitúa en la zona de Oriente Medio y que forma parte de la gastronomía del Mediterráneo oriental y de los Balcanes.

Es un pan muy popular en la actualidad que sirve tanto para acompañar platos como para rellenar.





¿Y por qué hacer pan en casa si lo podemos comprar?

Porque no es lo mismo.
En primer lugar, porque hacer pan es una actividad relajante y reconfortante. Además, al hacer nosotros el pan, sabemos lo que estamos comiendo (¿habéis leído la etiqueta de los panes del supermercado?), es más económico y por supuesto, su sabor no tiene ni punto de comparación.

No somos muchos, pero los que nos hemos enganchado a esto del pan sabemos que siempre merece la pena. Su elaboración no requiere ningún esfuerzo sobrehumano, simplemente organización.

Si es la primera vez que intentáis hacer pan, es posible que os parezca muy complicado. 
Es cierto que necesitáis aprender muchas cosas nuevas, pero no es difícil, os lo aseguro. 

Por el momento, me gustaría dejar claro dos cosas importantes a la hora de panificar en casa:
  • Cuanta más levadura usemos para hacer el pan, peor será el resultado.
  • A mayor temperatura durante la fermentación de la masa (temperaturas muy superiores a 26ºC o 79 F), más baja será la calidad del pan. 


La clave está en el tiempo. Cuanta menos prisa, mejor. 
Es más, si no disponéis de mucho tiempo para el amasado, os aconsejo que sigáis los pasos 2 y 3 y que guardéis la masa en un recipiente hermético en el frigorífico. Al día siguiente podéis comenzar a hacer el pan desde el paso 5, cortar la masa aún fría y dejarla reposar hasta que este a temperatura ambiente antes de formar las bolitas.

    ¿Os animáis?


    Dificultad: Media
    Tiempo de preparación: Difícil de calcular... 9 minutos de amasado y más de 1 hora y media de reposo en total, aunque depende de la organización de cada uno.


    Ingredientes:

    500g de harina de fuerza o harina para hacer pan.
    275g de agua.
    7g de sal (se pueden poner hasta 9g si prefieres un punto más de sal)
    5g de levadura de panadería fresca o 1.5g de levadura seca de panadero.


     Preparación:


    1  Preparar la superficie donde vamos a trabajar la masa. Retirar los objetos que nos puedan molestar y limpiar la encimera o la mesa que hayamos escogido para trabajar. 
    La organización es fundamental para no olvidarnos de los pasos a seguir y para que la tarea de hacer pan (sobre todo para los principiantes) se nos haga más sencilla.
    • Pesar la harina en un cuenco grande. Pesar la sal y la levadura de panadero por separado. Preparar el agua. 
    • También necesitaremos un par de trapos de cocina limpios, un cuchillo y un rodillo. 
    • Preparar una bandeja para horno y un par de láminas de papel vegetal.

    2  Una vez que tenemos todos los ingredientes preparados, los utensilios listos y las manos limpias, empezamos a hacer el pan. 
    • En el recipiente de la harina, echamos la sal a un lado,  la levadura en otro y vertemos el agua en el centro. 
    • Comenzamos mezclando los ingredientes dentro del bol. Con una mano, hacemos movimientos circulares hasta que los ingredientes comiencen a integrarse y luego, empezamos a mezclar con las dos manos hasta que la harina haya absorbido el agua. En mi caso, he tenido que añadir un poco más de agua a la mezcla para poder trabajarla mejor. Que la masa esté pegajosa es una buena señal, no os pogáis a añadir harina. 
    • Tapamos la masa con un paño de cocina húmedo y la dejamos reposar durante 15 minutos. Es importante que la masa este tapada durante los reposos para la superficie no se seque.
    Este paso consiste símplemente en mezclar los ingredientes, no necesitamos amasar todavía.


    3  Tras este tiempo de reposo la masa se manejará mejor porque ha comenzado a desarrollar el gluten sin necesidad de amasado. 
    • Depositar la masa sobre la superficie de trabajo y amasar durante 3 minutos. Si untas un poco de aceite sobre la superficie de trabajo y en tus manos antes del amasado, la masa se pegará menos. 
    • Formar una bola con la masa y dejar reposar 15 minutos.
    •  Amasar durante otros 3 minutos, hacer una bola y dejar reposar (siempre con algo que cubra la masa para que no se seque) otros 15 minutos.
    •  Repetir este proceso de nuevo.

    4  Tras el último descanso de 15 minutos, la masa tendrá la superficie lisa y suave.

    • Cortar la masa en 10 porciones de unos 80g cada una formar bolitas metiendo la masa hacia adentro. 
    •  Colocar las bolitas sobre un trapo enharinado y cubrir con papel de film (pintado con aceite) o con otro trapo húmedo.
    •  Dejar reposar 45 minutos. Precalentar el horno con la bandeja de hornear dentro a 250ºC (490 F), calor arriba y abajo durante 35 o 40 minutos.

    Masa después de los 45 minutos de reposo



    Formado del pan

    5  Espolvorear un poco de harina sobre la superficie donde vamos a formar los panes de pita.  
    • Colocar una bolita de masa (habrá aumentado de tamaño durante el reposo) y aplanarla con ayuda de un rodillo de cocina hasta consegir un disco de entre 2 y 3 milímetros de grosor. 

    • Cada pita debe reposar unos 5 minutos antes de ser horneada.

    •  Repetir el proceso de formado de los panes mientras se van horneando el resto.

    6  Es muy importante que el horno esté muy caliente, por lo que debemos intentar (siempre con mucho cuidado) abrir y cerrar la puerta del horno con cierta rapidez.
    • Cuando el horno ha alcanzado su máxima temperatura con la bandeja dentro, depositamos varios panes (dependiendo del tamaño de la bandeja) sobre papel de hornear y los colocamos rápidamente dentro del horno. Yo utilizo una pala de madera para ayudarme en este proceso. También se puede usar una tabla de cortar u otro instrumento que nos ayude a deslizar el papel de hornear con las pitas sobre la bandeja que tenemos dentro del horno. Al colocar la masa sobre una superficie caliente, conseguiremos que el pan se hinche con facilidad y nos quedaran unas pitas perfectas para rellenar. 

    • Cada tanda de pitas va a estar lista en 4 o 5 minutos, dependiendo del horno. Cuando esten hinchadas como globitos, se sacan del horno y se envuelven en un trapo para mantenerlas calientes y evitar que se queden crujientes (el pan de pita es una pan cocido, no tostado).













    Consejos

    • Hacer pan en casa es un placer para mucha gente. Si no te llama la atención para nada, pues qué se le vamos a hacer. Pero si no lo pruebas porque es "muy difícil" o "es que yo no se hacerlo", cambia el chip: todos hemos cometido errores aprendiendo. Además, ¿qué pierdes por probar? ¿un poco de harina, sal y levadura? 

    • Para dar más sabor al pan de pita y añadir un poco de fibra suelo sustituir 50g de harina blanca por harina integral. También podéis añadir un chorro de aceite de oliva a la masa en el paso 3. 

    • La levadura de fresca de panadero se suele encontrar en el supermercado en la zona de refrigerados. La levadura seca de panadero se suele encontrar en sobres y no la debemos confundir con la levadura de repostería (baking powder o polvos de hornear).

    • Para que tengáis una idea de cómo amasar, podéis poner este vídeo de Dan Lepard a partir del minuto 2 hasta el 3:30. 

    • Como podéis comprobar, la mayoría del tiempo que invertimos al hacer pan es tiempo de espera para los reposos de la masa. Si os organizais bien podéis cocinar otra cosa y así ya teneis la comida lista para rellenar vuestras pitas.

    • Este pan es ideal para comer con hummus, falafel y cualquer mezca que se te ocurra de verduras con o sin carne y salsa de yogur.


    Receta de Xavier Barriga.

    5 de septiembre de 2013

    HUMMUS



    El Hummus es un plato típico de Oriente Medio y de países del Mediterráneo como Líbano, Armenia, Grecia y Turquía.

    Existen una infinidad de recetas de Hummus que suelen tener en común ingredientes básicos como garbanzos, ajo, tahini, zumo de limón y aceite de oliva. Las proporciones y las diferentes especias que se le añaden, varían dependiendo del lugar de origen.




    Ya sea como entrante, como acompañamiento o como relleno para bocadillos, ésta pasta de garbanzos es una delicia.

    Si no lo habéis probado antes, no os dejéis engañar por una imagen de garbanzos machacados en un cuenco. Éste plato, como todos los platos de origen humilde, es mucho más de lo que parece. 

    Y si habéis probado un Hummus comprado y no os ha gustado mucho, borrad ese sabor de vuestra memoria. Ocurre lo mismo que con el guacamole, el sabor del casero no tiene nada que ver con el industrial.

    Para los demás que conocéis el Hummus en toda su extensión, os garantizo que éste va a ser el más sedoso y suave que jamas hayáis podido probar. 

    ¿El motivo? Pues que una vez cocidos, vamos a pelar los garbanzos. 

    No, no estoy loca y sí, es necesario. 

    Sólo hay que invertir un poco más de tiempo a la hora de preparar esta receta. Y creedme que esos 12 minutos de trabajo manual van a marcar la diferencia entre "qué rico está este Hummus" y silencio... mientras los comensales buscan más pan de pita para mojar.



    Dificultad: Fácil
    Tiempo de preparación: 20 minutos
    Tiempo de reposo: 30 minutos



    Ingredientes:

    350g de garbanzos cocidos
    100g de tahini
    1 limón exprimido
    2 dientes de ajo pequeños 
    1/2 cucharadita de sal
    30g de agua de cocción de los garbanzos
    Aceite de Oliva Virgen Extra
    Comino molido, pimentón o perejil para servir

     
    Preparación:


    1. Si tengo que elegir entre garbanzos cocidos de bote y garbanzos preparados en casa, sin duda me decanto por estos últimos. 
    Suelo ponerlos en remojo la noche anterior y a la mañana siguiente los cuezo en la olla rápida unos 20 minutos. Hay que empiezar a cocinarlos en agua fría sin sal, para que no se endurezcan.
    La cocción se alarga bastante si no se usa una olla a presión (hasta 2 horas), aunque también se puede hacer si contáis con el tiempo suficiente. 
    Peeeero si esto de cocer los garbanzos os está quitando las ganas de hacer el Hummus, no hay problema. Comprad los garbanzos cocidos y punto.
    Recordar que hay que reservar un poco del líquido de los garbanzos.

    2. Preparar dos cuencos y comenzar a pelar los garbanzos. La técnica es simple: se aprieta ligeramente el garbanzo entre los dedos índice y pulgar, así la piel se queda entre los dedos y el garbanzo sale fácilmente. Si mantenemos un ritmo, garbanzos pelados a un cuenco y pieles a otro, no se tarda tanto tiempo. 

    3. Una vez pelados los garbanzos, ya tenemos la mayor parte del  trabajo hecho. Picar los dientes de ajo y pesar el tahini. 

    4. Con una batidora o un procesador, triturar los garbanzos con el ajo, la sal, el zumo de limón y el líquido de cocción (o agua) que teníamos reservado, durante 1 minuto. Añadir el tahini y batir 1 minuto más. Comprobar el punto de sal y limón y rectificar al gusto. Si vemos que la pasta está demasiado espesa, añadir algo más de líquido. Batir otro minuto más o hasta que consigamos una pasta suave y sin grumos.

    5. Transferir al recipiente donde lo vayamos a servir y dejar reposar en el frigorífico un mínimo de 30 minutos. 

    6. Hacer unos surcos con una cuchara y verter una cantidad generosa de AOVE sobre el Hummus. Espolvorear con la especia que más os guste, yo escojo siempre Pimentón de la Vera.

    7. Servir con verduras crudas (crudités) como apio, zanahoria y pimiento crudo o con Pan de Pita.


     

      Consejos

    • Si os animáis a cocer los garbanzos en casa os aconsejo que no os limitéis a la cantidad justa para la receta. Yo siempre cuezo de más y los utilizo para otros platos como por ejemplo, ensalada de legumbres o los congelo ya pelados, para hacer esta receta modo"express". 


    •  El tahini o tahina es una pasta hecha a partir de semillas de sésamo (ajonjolí). Se puede encontrar en tiendas de productos árabes y en grandes superficies en la sección de productos internacionales (recuerdo haberlo comprado en la sección gourmet de El Corte Inglés).

    • Se puede preparar con antelación y guardar en el frigorífico hasta 5 días.

    • Para un bocadillo simple y buenísimo sólo hace falta un buen pan de semillas, tomate en rodajas, Hummus y un chorrito de aceite de oliva. Os va a sorprender.



    Adaptación de la receta Ethereally smooth hummus de smitten kitchen.