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16 de agosto de 2015

MUHAMMARA


La Muhammara (enrojecido en árabe) es otra de las maravillas que nos ofrece la cocina de oriente medio. Según los sirios, es originaria de la ciudad de Alepo, aunque los libaneses, los turcos y los jordanos reclaman la paternidad de este plato.




Esta pasta para untar hecha a base de pimientos rojos y nueces es algo así como la prima buenorra del hummus y el baba ganush: más intensa, más sabrosa y más llamativa. 

Desgraciadamente tiene un pequeño pero, un ingrediente imprescindible que suele ser difícil de conseguir en España: el sirope de granada. Si no lo encuentras en un comercio árabe o en la zona de productos internacionales del supermercado siempre lo puedes hacer en casa fácilmente. 

Merece la pena.

Tiempo de preparación: 5 minutos si tienes todos los ingredientes listos
Nivel de dificultad: Fácil




Ingredientes


3 pimientos rojos asados (unos 200g una vez pelados)
100g de nueces
60g de pan
50ml de aceite
1 diente de ajo
zumo de medio limón (o más al gusto)
1/2 cucharadita de comino en polvo
1/4 de cucharadita de guindilla seca picada 
2 cucharadas de sirope de granada





Preparación


1   Lo primero es asegurarnos de tener todos los ingredientes listos. 

Si tienes que asar los pimientos en el horno (mucho más recomendable que comprarlos asados), mi consejo es que hagas más cantidad de la que necesitas. Ya que vas a tener el horno encendido un buen rato es mejor aprovechar y hacer una buena tanda. Para los que no lo sepáis, la carne de los pimientos asados se puede congelar sin problemas, así que una cosa menos en la que pensar cuando os decidáis a repetir la receta. Si esto de asar pimientos es nuevo para vosotros tiene cero dificultad: con el horno a 220ºC (algo menos de 450º F) ponemos una bandeja con los pimientos y los cocinamos durante unos 40 minutos, dándoles un par de vueltas durante la cocción. Una vez los saquemos del horno tenemos que dejar que suden tapados para poder retirarles la piel fácilmente. 

Si no has podido encontrar el sirope o melaza de granada es fácil de hacer en casa: solo necesitas 600ml de zumo de granada, 200g de azúcar y un chorrito de zumo de limón. Llevamos todos los ingredientes a ebullición y dejamos reducir a fuego medio hasta conseguir una jarabe no muy espeso (una vez frío espesará un poco más). Os saldrá mucho más sirope del que necesitáis para la receta, pero merece la pena y lo podéis guardar en un tarro en el frigorífico hasta el fin de los tiempos.

2   Colocamos los ingredientes en un robot de cocina o en otro recipiente para triturarlos (no he probado a hacerlo con la batidora pero estoy segura de que con paciencia se puede hacer) y procesamos hasta obtener una crema.

3  Es aconsejable enfriar en la nevera (aunque no obligatorio) antes de consumir.



Consejos

  • He probado esta receta con muchas variaciones: sin ajo, sin picante, con más o menos cantidad de pimiento, más o menos comino y siempre sale genial. 

  • Sin embargo algo que considero imprescindible es el sirope de granada, porque es lo que le da ese toque tan característico.

  • La Muhammara pide a gritos ser acompañada con pan de pita o cualquier otro tipo de pan de calidad. En Siria se sirve tibia como acompañamiento de kebabs, carnes y pescados a la brasa.


Esta receta ha sido elaborada tras consultar muuuuuchas fuentes en la red.

5 de septiembre de 2013

HUMMUS



El Hummus es un plato típico de Oriente Medio y de países del Mediterráneo como Líbano, Armenia, Grecia y Turquía.

Existen una infinidad de recetas de Hummus que suelen tener en común ingredientes básicos como garbanzos, ajo, tahini, zumo de limón y aceite de oliva. Las proporciones y las diferentes especias que se le añaden, varían dependiendo del lugar de origen.




Ya sea como entrante, como acompañamiento o como relleno para bocadillos, ésta pasta de garbanzos es una delicia.

Si no lo habéis probado antes, no os dejéis engañar por una imagen de garbanzos machacados en un cuenco. Éste plato, como todos los platos de origen humilde, es mucho más de lo que parece. 

Y si habéis probado un Hummus comprado y no os ha gustado mucho, borrad ese sabor de vuestra memoria. Ocurre lo mismo que con el guacamole, el sabor del casero no tiene nada que ver con el industrial.

Para los demás que conocéis el Hummus en toda su extensión, os garantizo que éste va a ser el más sedoso y suave que jamas hayáis podido probar. 

¿El motivo? Pues que una vez cocidos, vamos a pelar los garbanzos. 

No, no estoy loca y sí, es necesario. 

Sólo hay que invertir un poco más de tiempo a la hora de preparar esta receta. Y creedme que esos 12 minutos de trabajo manual van a marcar la diferencia entre "qué rico está este Hummus" y silencio... mientras los comensales buscan más pan de pita para mojar.



Dificultad: Fácil
Tiempo de preparación: 20 minutos
Tiempo de reposo: 30 minutos



Ingredientes:

350g de garbanzos cocidos
100g de tahini
1 limón exprimido
2 dientes de ajo pequeños 
1/2 cucharadita de sal
30g de agua de cocción de los garbanzos
Aceite de Oliva Virgen Extra
Comino molido, pimentón o perejil para servir

 
Preparación:


1. Si tengo que elegir entre garbanzos cocidos de bote y garbanzos preparados en casa, sin duda me decanto por estos últimos. 
Suelo ponerlos en remojo la noche anterior y a la mañana siguiente los cuezo en la olla rápida unos 20 minutos. Hay que empiezar a cocinarlos en agua fría sin sal, para que no se endurezcan.
La cocción se alarga bastante si no se usa una olla a presión (hasta 2 horas), aunque también se puede hacer si contáis con el tiempo suficiente. 
Peeeero si esto de cocer los garbanzos os está quitando las ganas de hacer el Hummus, no hay problema. Comprad los garbanzos cocidos y punto.
Recordar que hay que reservar un poco del líquido de los garbanzos.

2. Preparar dos cuencos y comenzar a pelar los garbanzos. La técnica es simple: se aprieta ligeramente el garbanzo entre los dedos índice y pulgar, así la piel se queda entre los dedos y el garbanzo sale fácilmente. Si mantenemos un ritmo, garbanzos pelados a un cuenco y pieles a otro, no se tarda tanto tiempo. 

3. Una vez pelados los garbanzos, ya tenemos la mayor parte del  trabajo hecho. Picar los dientes de ajo y pesar el tahini. 

4. Con una batidora o un procesador, triturar los garbanzos con el ajo, la sal, el zumo de limón y el líquido de cocción (o agua) que teníamos reservado, durante 1 minuto. Añadir el tahini y batir 1 minuto más. Comprobar el punto de sal y limón y rectificar al gusto. Si vemos que la pasta está demasiado espesa, añadir algo más de líquido. Batir otro minuto más o hasta que consigamos una pasta suave y sin grumos.

5. Transferir al recipiente donde lo vayamos a servir y dejar reposar en el frigorífico un mínimo de 30 minutos. 

6. Hacer unos surcos con una cuchara y verter una cantidad generosa de AOVE sobre el Hummus. Espolvorear con la especia que más os guste, yo escojo siempre Pimentón de la Vera.

7. Servir con verduras crudas (crudités) como apio, zanahoria y pimiento crudo o con Pan de Pita.


 

  Consejos

  • Si os animáis a cocer los garbanzos en casa os aconsejo que no os limitéis a la cantidad justa para la receta. Yo siempre cuezo de más y los utilizo para otros platos como por ejemplo, ensalada de legumbres o los congelo ya pelados, para hacer esta receta modo"express". 


  •  El tahini o tahina es una pasta hecha a partir de semillas de sésamo (ajonjolí). Se puede encontrar en tiendas de productos árabes y en grandes superficies en la sección de productos internacionales (recuerdo haberlo comprado en la sección gourmet de El Corte Inglés).

  • Se puede preparar con antelación y guardar en el frigorífico hasta 5 días.

  • Para un bocadillo simple y buenísimo sólo hace falta un buen pan de semillas, tomate en rodajas, Hummus y un chorrito de aceite de oliva. Os va a sorprender.



Adaptación de la receta Ethereally smooth hummus de smitten kitchen.